Primeros pobladores
Pese a todo, el arte prehistórico europeo y el africano no tienen mucho en común. El europeo se suele datar entre el 30000 y el 10000 a.C., mientras que el africano es de entre el 8000 y el 6500 a.C., siendo un caso más que excepcional la zona de Namibia donde se han encontrado muestras de hacia el 26000 a.C. Otras diferencias entre ambos artes son la práctica inexistencia de escultura prehistórica en África, siendo muy común en Europa, así come la primacía del arte zoomórfico europeo frente al antropomórfico del continente africano.
Los restos más numerosos de pinturas y pabados se encuentran en la parte septentrional de Africa, en especial en la zona sahariana. Se han contabilizado entre 30.000 y 40.000 muestras de este arte. Se ha podido reconstruir parte de la historia sahariana a través de las pinturas que allí dejaron sus habitantes: y se sabe que el Sahara era una zona muy fértil y plagada de animales que hoy ni es posible ni imaginar que hubieran estado ahí: elefantes, hipopótamos, rinocerontes y búfalos.
A falta de disponer de una datación absoluta para todas estas muestras artísticas, Herni Lhote y Fabricio Mori, establecieron cuatro grandes períodos basados en los elementos más representativos de éstas, que plasman el tipo de vida de sus habitantes y la fauna que existía en cada época.
El primero de ellos es el llamado estilo "de los cazadores", que abarca desde el 7000-6000 al 4000 a.C., también llamado período Bubalus antiquus porque en él sólo se representan animales propios de
cuando el Sahara era un territorio fértil, como el búfalo (de aquí el otro nombre del período), el elefante, el rinoceronte, el hipopótamo y la jirafa. Son grabados muy detallistas y naturalistas, normalmente de grandes dimensiones, y trabajados con profunda incisión, pulidos mediante abrasión. A parte de las representaciones zoomorfas cabe destacar la presencia de figuras humanas, siempre armadas y dispuestas para la caza.
El segundo estilo es el" de los pastores" (o vacuno),
situado entre el 4000 y e1 1500 a.C. Se caracteriza
por representar bóvidos, además de los animales anteriormente citados, a excepción del búfalo, crucial en el período" de los cazadores". Las figuras son menos naturalistas, hechas con pigmentos negros, rojos y blanquecinos; desapareciendo en ellas la profusión de detalles y el gran tamaño, típicos de la época precedente.
En tercer lugar hallamos, a partir del 1500 a.C., el
llamado período "de los caballistas", el cual se encuentra a su vez subdividido en tres apartados: el del carro, el del jinete, y el del camello. Tal como su nombre indica, esta etapa se caracteriza por las representaciones de personajes montando animales, y se distingue por sus figuras sintéticas y estilizadas, además de por la introducción de elementos novedosos, como los animales domésticos.
Finalmente, la última etapa es la llamada "de los camelleros", que se inicia en los primeros siglos de nuestra era y abarca hasta el momento presente Sus rasgos principales, tanto en grabado como en pintura, son la esquematización de las figuras, la representación de los animales propios del desierto y las reducidas dimensiones de los motivos.
Esta cronología permite ver que los grabados son anteriores a las pinturas. Cabe añadir que los artistas utilizaron pigmentos elaborados con elementos naturales, como por ejemplo el óxido de hierro, el óxido de zinc y el caolín. Para las tonalidades oscuras usaron huesos quemados o carbón vegetal. La gama cromática es principalmente de colores básicos cuyos aglutinantes eran leche, miel y clara de huevo.
Como ya se ha apuntado, aparte de los ejemplos saharianos, se encuentran muestras de arte rupestre en el continente africano. En la región oriental cabe
destacar los restos hallados en Tanzania, Uganda y Kenya, así como los de las regiones de Harar (Etiopia) y Darfur (Sudán). En estas zonas priman las representaciones animalísticas de pequeño tamaño y de escasa policromía. Su datación es difícil de establecer, aunque se cree que corresponden al período sahariano "de los camelleros".
En la zona meridional hay centros importantes en Malawi y Zambia, que se caracterizan por sus dibujos crípticos y abstractos, así como por su antigüedad. Por otra parte, encontramos otros ejemplos en la zona más al sur del continente, destacando la cueva Apollo 11 (Namibia) datada alrededor del 26000 a.C. y la cueva Wonderwerk (Sudáfrica) del 8000 a.C.
Aparte del arte mural, se han conservado numerosos objetos de piedra, procedentes sobre todo de
la zona sahariana, los más antiguos de los cuales son contemporáneos al Homo erectus.
El arte rupestre africano contempla, en defnitiva, un lapso de tiempo considerable, de unos treinta mil años. La gran extensión de su cronología se debe, en parte, a la existencia aún hoy en día de poblaciones que siguen empleando las mismas técnicas y recursos parecidos a los que usaron sus antepasados, perpetuando, así, la historia de estas prácticas artísticas.
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Pintura parietal en el sitio arqueológico de Tadrart Acacus, desierto de Fezzán (Libia). Detalle del conjunto de pinturas, que
se halla en las paredes de
la meseta de Tassili N'Ajjer, donde se aprecia con claridad un individuo sobre un carro. |
