Historicismo y eclecticismo (I)

Uno de sus primeros proyectos fue el Neue Wache, el nuevo cuartel de la guardia de Berlín, edificio de amplias proporciones y vasto rigor geométrico. En la misma línea se sitúa la Schauspielhaus, sala de conciertos dominada por el estilo jónico. Pero sin duda el edificio que culminó el estilo neoclásico de Schinkel es el Altes Museum (1823-1828), cuya disposición interior está dominada por una gran cúpula central artesonada y el exterior presenta una fachada de columnas seguidas en forma de estola. Este esquema compositivo fue en el que se inspiraría Smirke veinte años más tarde para realizar el Museo Británico de Londres.

En 1826, Schinkel realizó un viaje a Gran Bretaña y allí el contacto con la arquitectura de lo «pintoresco» lo alejó del clasicismo y lo empujó a retomar la actitud visual de sus primeros años como pintor. Por otro lado, la visita a algunos edificios industriales de ladrillo y el valor que allí se concedía a las artes industriales hicieron que se interesara por nuevas tipologías constructivas y por el diseño de muebles y objetos de uso cotidiano. En sus últimas obras, Schinkel mostró su espíritu progresista en edificios como la Escuela de Arquitectura de Berlín, concluida en 1835, o el proyecto para los almacenes Kaufhaus. Se trata de sencillas obras de mampostería en las que todo es construcción y función, pero en las que se recurre a las formas históricas para dotarlas de poesía y belleza.

La voluntad de sintetizar contenidos aparentemente antagónicos, razón y pasión, o dicho en otras palabras, lo clásico y lo romántico, era el gran debate del siglo XIX. La obra de Leo von Klenze (1784-1864) tampoco escapa a esta dicotomía. Su primer gran encargo público fue la realización de la Gliptoteca de Munich en 1816, el ejemplo más neoclásico de este autor. La fachada, de gran simplicidad, está dominada por un gran pórtico de columnas jónicas. Pero la más clásica de sus realizaciones fue el Walhalla, copia de un templo griego levantado sobre una colina.

Con el tiempo, la obra de Von Klenze abandona el rigor clásico iniciando una orientación mucho más ecléctica volcada a la recuperación del Quattrocento italiano y al cultivo del RundbogenstiL Obras como la Kónigsbau, una de las alas de la Residenz, o la iglesia de los Santos en Munich, son ejemplos de esta intención de réplica de arquitectura toscana. Von Klenze intervino también bajo este modelo italiano en la reforma urbanística de la ciudad: la Ludwig-strasse es una larga arteria que parte de la Residenz y cierra la magnífica perspectiva de la Feldheraenhalle; a uno y otro lado se proyectaron una serie de edificios públicos que contribuyeron a conformar la imagen de una ciudad ideal. Más tarde, las nuevas zonas urbanísticas adoptaron concepciones de eclecticismo neogótico alejándose de la calidad de las obras realizadas por Von Klenze.

El resurgir de la arquitectura gótica marcó también profundamente el siglo XIX. En Francia, este estilo medieval atrajo la atención de restauradores y artistas como Eugéne Viollet-le-Duc (1814-1879), quien amplió los fundamentos en los que se sostenía el historicismo gótico al redefinir la arquitectura medieval como paradigma de un sistema racional de construcción.
Hijo del conservador de las residencias reales, fue nombrado colaborador de Merimée, a la sazón inspector de monumentos y miembro de la Comisión de Restauración.

Junto a él, Viollet-le-Duc pudo recorrer la geografía francesa e intervenir en diversos trabajos de restauración entre los que destacaron los llevados a cabo en la Sainte-Chapelle y en Notre-Dame de París. Su presentación de la arquitectura gótica como modelo de lógica estructural se vertebra a lo largo de los diez volúmenes que componen el Dictionnaire raisonné de l’architecture française du XIe au XVIe siècle (1854-1869). La obra analiza cada uno de los elementos arquitectónicos, tanto en su función como en su evolución, y reivindica el reconocimiento de la sumisión de los materiales y las formas a la racionalidad como principio esencial de la tarea constructiva.

realismo

Museo Británico de Londres, de sir Robert Smirke. Este arquitecto formado en Italia y Grecia es el autor de este sobrio y elegante edificio de estilo greek revival nacido a principios del siglo XIX a raíz del contacto directo con Grecia e Italia. El orden jónico colosal es la principal característica del gran pórtico y la columnata que rodea los lados interiores y los extremos de las alas. A su vez, en el interior, la gran sala de lectura aparece cubierta por una cúpula construida en hierro fundido, cuya realización se debe a Sydney Smirke, hermano menor de Robert.

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