Los estilos “decorados” y “perpendicular” (I)

El estilo perpendicular está bien representado también en castillos de aquella época, como los de Warwick y de Herstmonceux.

Del último tiempo de las formas góticas son muchos edificios civiles que se conservan todavía en Inglaterra, casas comunales y, sobre todo, de las corporaciones o gremios, que más tarde habían de adquirir tanta riqueza. Tenían éstas su hall o sala de reuniones que, generalmente, está cubierta por armaduras decoradas, de madera, y una pequeña capilla con bóveda de abanico.

Son también góticos muchos colegios universitarios de Oxford y Cambridge, que llegan a adquirir dimensiones exorbitantes, con la disposición de los servicios alrededor de un patio, donde hay un pozo decorativo. A un lado se halla la capilla, y en ella el panteón de los maestros más ilustres que ha tenido el colegio; en el fondo del patio hay una construcción que sirve de biblioteca, y al otro lado, los edificios para habitación de los colegiales y el hall, que sirve de comedor y también para las solemnidades públicas.

Este tipo de colleges o residencias académicas para estudiantes se encuentra no sólo en Oxford y Cambridge: Winchester College fue construido a fines del siglo XIV por Guillermo de Wykeham, y Eton College, por Enrique VI en 1422.

La casa señorial inglesa gótica tenía el centro de su vida familiar y social en el hall, esto es, la»sala». Otras estancias se distribuían por el edificio, y las mujeres tenían, para su uso exclusivo, el hower, o camarín.

En cuanto a la pintura inglesa del período gótico, bien poco hay que comentar. Son escasísimos los restos de pinturas murales que se han descubierto en las iglesias, y de sus fragmentos se deduce la analogía de aquel arte con el de la miniatura de libros, el cual, aunque influido por el estilo gótico de los miniaturistas franceses, fue de evidente originalidad.

La pintura sobre tabla es aún más escasa que la parietal, y pocas obras notables, de temas devotos o de retrato, se han conservado. El famoso Díptico Wilton, que representa a Ricardo II, acompañado de santos, adorando a la Virgen y el Niño (Galería Nacional de Londres) es la obra más famosa de finales del siglo XIV, pero ahora es considerada de autor francés.

Mucho más importante es la escultura sepulcral de la que se han preservado numerosas muestras. Sus estatuas yacentes denotan una elegante captación de los tipos, y algunas son obras de gran categoría, como la metálica, de Eduardo el Príncipe Negro, con adornos de esmalte, de hacia 1380, en la abadía de Canterbury. Una numerosa representación de relieves y estatuas labradas en alabastro se ha conservado, en cambio, gracias a la exportación que de tales obras de temas religiosos se hizo desde mediados del siglo XIV y en el siglo XV. Los fabricaban los alabastarmen de Nottingham y muestran inventiva, habilidad y un sentido extraordinariamente vivaz de la composición.

En el bordado gótico, Inglaterra logró un gran prestigio, y famosos son los recamados y bordados del llamado opus Anglicum (como se le designó en el latín de los inventarios europeos de la época), que adornan buen número de preciadas capas pluviales y otros ropajes lujosos que se conservan en algunos de los principales museos.

arte gótico
Fachada de la abadía de Westminster, en Londres. La abadía fue iniciada a mediados del siglo XIII por iniciativa del rey Enrique III y según un proyecto del arquitecto Henry de Reynes. Como era acostumbrado en las catedrales góticas, las obras avanzaron de este a oeste, alcanzando la fachada en el siglo XIV, aunque los remates de las torres ya son obra neogótica. Concluida la estructura básica del edificio, se amplió con edificaciones anexas, la más importante de las cuales es la capilla funeraria de Enrique VII, erigida a principios del siglo XVI en estilo gótico perpendicular.

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