Amedeo Modigliani: Beatrice Hastings

La periodista inglesa, nacida en Sudáfrica (1879-1943), llegó a París en abril de 1914 como corresponsal de la revista inglesa New Age y, antes de trasladarse a una casita con jardín en Montmartre, vivió cerca del escultor Constantin Brancusi y de Lipchitz.

Conoció a Modigliani poco después de su llegada a París, en la lechería de Rosalía Tobia, donde la ex modelo de Redon y Bouguereau servía comidas baratas.

La primera vez que se vieron, a Beatrice le pareció feo, feroz y glotón. Sin embargo, al día siguiente acudió adecentado, elegante y refinado; después de invitarla él a ver sus obras, empezó su relación.

Al parecer, fue una historia de amor pasional y atormentado que al cabo de dos años fue truncada por la enésima pelea.

El cuadro es uno de los retratos ejecutados por Modigliani de su compañera en los primeros tiempos de su historia de amor, alrededor de 1914.

La volumetría de la cabeza y el cuello de la mujer está sintetizada geométricamente por el largo cono del cuello, en el que se apoya el óvalo inclinado de la cabeza, cubierto por la compacta cúpula del cabello en forma de casquete.

Los nítidos volúmenes son diluidos por la pincelada a base toques breves, a modo de punteados del pincel que iluminan la epidermis de la mujer y componen el busto y el cabello, en los cuales se transparenta una preparación más uniforme, con los punteados que se alargan en breves trazos.

En cuanto a la influencia que Beatrice Hastings ejerció sobre Modigliani, las opiniones son divergentes: para unos fue ella la que lo habituó al whisky, para otros lo frenó y lo empujó a trabajar.

historia del arte

Beatrice Hastings, 1914
Óleo sobre lienzo, 58 x 37 cm.
Colección particular.

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