Amedeo Modigliani: L’Enfant gras

Formaba parte de la colección de Paul Guillaume y en una fotografía aparece en la pared de su apartamento de la Avenue de Messine. Se expuso tras la muerte de Modigliani en la muestra organizada por el marchante, en enero-febrero de 1920, en la galería Devambez.

En pintura, es tal vez el retrato el género favorito de Modigliani: constituyen una auténtica galería, casi fotográfica, de los personajes que conoció durante su breve vida.

No se ha logrado identificar a todos, pero cada uno de ellos fija en pocos trazos la personalidad del modelo, como sucede en este caso. Jean Cocteau compartió con Modigliani el fértil ambiente parisiense de las dos primeras décadas del siglo XX y escribió: «Modigliani, en sus retratos, los refería todos a su estilo, a un tipo que llevaba dentro de sí, y, habitualmente, buscaba rostros semejantes a la configuración que él exigía en un hombre o en una mujer. En Modigliani la similitud es tan fuerte que ocurre, como en Lautrec, que se expresa en sí y sorprende a quien ha podido conocer a los modelos» (Patani, 1991).

Arriba, a la izquierda, la inscripción en grandes letras «L’Enfant gras».

En ocasiones Modigliani pintaba los títulos en sus lienzos para desvelar la identidad del modelo o para comunicar un mensaje.

André Salmón afirma que este cuadro, «si se examina atentamente, revela ser un estudio para el retrato de una mujer joven y bella», de la cual, por desgracia, no se sabe nada.

historia de la pintura

L’Enfant gras, 1915
Óleo sobre lienzo, 45,5 x 37,5 cm.
Milán, Pinacoteca Brera.

Volver a Vida y obra de Amedeo Modigliani