Gustav Klimt: Señora con sombrero y boa de plumas

La obra expresa el cambio de rumbo del estilo klimtiano, que se muestra aquí particularmente radical. La identidad de la mujer representada no es conocida y el cuadro no es por lo tanto un retrato, sino un retazo de vida, captado por la calle.

En una opción insólita en él, el pintor, reproduce al personaje en el exterior y en movimiento.

Renuncia a las poses estereotipadas de las damas que suelen poblar sus cuadros, pero también a la habitual ambientación en interiores, estudiada para destacar la figura.

La protagonista, envuelta en el acorde negro y violeta de traje y sombrero, aparece de medio busto y en un primer plano muy próximo, que lleva a centrar la atención en el rostro.

Klimt introduce una nueva solución para darle resalte, encajándolo entre la boa negra y la franja violeta del sombrero.

La mirada de la mujer es distante y aburrida; no se vuelve al observador a pesar de la total frontalidad del retrato. Con pocos trazos, el artista acentúa su sensualidad, rodeando de mechones cobrizos la piel clara y haciendo salir un labio rojo de las plumas.

La pincelada es rápida y sintética y confiere al lienzo un vago efecto inacabado, muy alejado de las superficies minuciosas e hiperelaboradas de los anteriores cuadros-mosaico.

Entre el fondo y el personaje ya no hay una relación de mutua dependencia y la figura queda completamente separada del resto de la escena.

Detrás de ella y de un zócalo negro desfilan algunas figurillas indefinidas, hechas con un toque llameante y colores vivos que aportan un acento brillante a la general entonación oscura.

La vena decorativa de Klimt se deja ver en la atenta construcción de la composición, donde la línea vertical de la mujer, que atraviesa toda la altura del cuadro merced al prolongación de las plumas violeta del sombrero, halla un contrapeso en la masa negra que hay detrás de ella y en las figuras deshilachadas, que preludian el Expresionismo.

doctorado en historia del arte

Señora con sombrero y boa de plumas (1909)
Óleo sobre lienzo, 69 x 55 cm.
Viena, Österreichische Galerie Belvedere, Schloss Belvedere.

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