Historia del Arte

Pablo Picasso: Historia del Guernica (I)

1937
8 y 9 de enero. Picasso realiza catorce viñetas de Sueño y mentira de Franco y escribe el poema de mismo título. Pese a lo simbólico de las imágenes, ha utilizado unas formas monstruosas que ya ensayará hacia 1929-1930 y cuyo resultado es de un realismo feroz. Picasso detiene su trabajo en la viñeta catorce, las cuatro restantes serían realizadas el 7 de junio, una vez finalizado el Guernica.
Pocos días después, Picasso recibe la visita de una representación española que viene a solicitar su colaboración para el pabellón español de la Exposición Internacional.
Posiblemente en este mes alquila un gran taller en el número 7 de la rué des Grands-Augustins. El Guernica quedará para siempre asociado a este magnífico local.
8 de febrero. Tras un asedio de varias semanas, Málaga, ciudad natal de Picasso, es tomada por las fuerzas sublevadas, compuestas fundamentalmente por unidades italianas. Será éste uno de los episodios más sangrientos de la Guerra Civil. Con toda probabilidad este hecho debió de afectar profundamente al pintor, parte de cuya familia vivía todavía en esa ciudad.
27 de febrero. Colocación de la primera piedra del pabellón español en el recinto de la Exposición Internacional de París.
18-19 de abril. Desde que en enero se concretara el encargo para el pabellón español, Picasso no ha trabajado en el proyecto. Finalmente, los días 18 y 19 de abril empieza a trabajar en varios bocetos destinados al mural. Se trata de catorce estudios con el tema de El taller: el pintor y su modelo. En ellos encontramos una forma rectangular que se corresponde con las dimensiones de la pared del pabellón. Este rectángulo representa una habitación, el taller del pintor, con una ventana a la derecha, composición similar a la del Guernica. En el dibujo primero el centro está ocupado por el pintor y la modelo y el brazo del pintor extendido hacia el caballete de la izquierda es el mismo brazo que extiende la lámpara en el Guernica. En el último dibujo aparece el elemento político: un brazo sosteniendo la hoz y el martillo, y un detalle interesante: Picasso ha dibujado el muro del pabellón español donde irá colocado su mural, flanqueado por dos plintos en los que van colocadas sendas esculturas.
Es probable que desde este momento Picasso tuviera la intención de ofrecer al ésas dos esculturas.
26 de abril. La aviación alemana, al servicio del ejército nacionalista y a modo de ensayo para posteriores acciones, bombardea y reduce a cenizas la indefensa ciudad de Guernica.
guernica en la guerra civil española

destrucción de guernica

cubismo

La villa de Guernica después de ser bombardeada el 26 de abril de 1937 por la aviación alemana.

27-30 de abril. Las primeras noticias del suceso llegan a París a través de las ondas de Radio Bilbao el 27 por la tarde. A partir de ese momento, las informaciones son incesantes y los periódicos salen a la calle con la noticia en grandes titulares. El primero en hacerse eco de ello fue Ce Soir, la tarde del 27, con una breve reseña. Las primeras cabeceras aparecen en el diario comunista L’Humanité en la mañana del día 28 con fotografías de los muertos. Los periódicos conservadores apenas recogen la noticia y algunos defienden la propaganda fascista en el sentido de que han sido los propios milicianos quienes han incendiado la ciudad. La noticia levanta una enorme controversia y es objeto de comentarios apasionados en todo París.

guerra civil española

La noticia del bombardeo en las páginas de los periódicos Ce Soir y L’Humanité.

Guernica, la villa más antigua de los vascos y el centro de su tradición cultural, fue completamente destruida ayer por la tarde mediante incursiones aéreas de los insurrectos. El bombardeo de esta ciudad abierta y muy alejada del frente, requirió exactamente tres horas y cuarto, durante las cuales una poderosa flota de aviones consistente en tres modelos alemanes, bombarderos Junkers y Heinkel y cazas Heinkel, no cesó de descargar sobre la villa bombas de 500 kilos para abajo, y un número de proyectiles incendiarios de aluminio y un kilo de peso, que se ha calculado en más de 3.000. Entre tanto, los cazas volaban rasantes desde el centro de la población para ametrallar a aquellos elementos de la población civil que se refugiaban en los campos. Toda Guernica pronto estuvo en llamas excepto la histórica Casa de Juntas, con sus ricos archivos de la raza vasca, y donde solía reunirse el Parlamento vasco. El famoso roble de Guernica, un seco tronco que cuenta 600 años y con los nuevos y jóvenes brotes de este siglo quedó también intacto. Aquí solían los reyes de España pronunciar el juramento de respetar los derechos democráticos (fueros) de Vizcaya, y a cambio recibían una promesa de obediencia como soberanos con el título democrático de señor, y no de rey, de Vizcaya.
George L. Steer, The Times, Londres, 28 de abril de 1937

1 de mayo. Tiene lugar en las calles de París una manifestación que reúne a más de un millón de personas, en la que se condena el bombardeo y se pide ayuda para las víctimas. Ese día Picasso traza el primero de los bocetos del Guernica.
1 de mayo a 4 de junio. Realiza una serie de 45 bocetos para el Guernica. Desde el primero de ellos se distinguen varios de los personajes que conformarán el cuadro en su disposición final: el toro, el caballo y la figura de mujer en la ventana con el brazo extendido llevando una luz. Curiosamente, el primer dibujo que le dicta su mano no tiene nada que ver con la guerra y sí, en cambio, con su Mínotauromaquia, grabado realizado en 1935. Se trata de una escena clásica de la corrida: el toro, victorioso, acaba de tumbar al caballo que cae al suelo.
Siguen a este primer dibujo estudios de composición, dibujos y óleos en los que desarrolla estos mismos personajes y en los que van apareciendo otros: el guerrero muerto, la madre con su hijo muerto, y otros que finalmente descartará. Algunos de ellos incluso inauguran una serie con entidad propia al margen del Guernica, como es el caso de las mujeres llorando, personaje que el pintor no incluirá finalmente en el cuadro y que exhibe cada vez mayores puntos de contacto y parecido con su amante, Dora Maar, que de esta forma se convierte en la musa de uno de los más impresionantes momentos de la actividad picassiana.
Los dibujos realizados después de finalizado el cuadro, que forman parte del legado suscrito al Guernica, serán denominados a partir de ese momento “postcriptos”, según estableciera Alfred H. Barr Jr.

Mano con espada rota, 13 de mayo de 1937.


Estudio para la cabeza del toro, 20 de mayo de 1937.


Cabeza del toro con estudios de ojos, 20 de mayo de 1937.


Estudio de composición para “Guernica”, 1 de mayo de 1937.

Estudio de composición para “Guernica”, 13 de mayo de 1937.

Estudio de composición para “Guernica”, 2 de mayo de 1937.

Estudio de composición para Guernica, 1 de mayo de 1937.

Estudio de composición para Guernica, 1 de mayo de 1937.

Estudio de composición para Guernica, 1 de mayo de 1937.

Estudio para el caballo, 1 de mayo de 1937.

11 de mayo. Picasso empieza a trabajar en el gran lienzo, de 3,50 x 7,77 metros, instalado en su estudio. A partir de ese momento y hasta el 4 de junio aproximadamente se suceden los diferentes estados y transformaciones en el gran lienzo, lienzo que el pintor utiliza casi como un cuaderno de ideas y bocetos. Y aquí llegamos a uno de los puntos más interesantes en el proceso de creación del cuadro: la serie de fotografías realizadas por Dora Maar en días sucesivos. Según palabras de la propia Maar, la idea de fotografiar el proceso se debe a Picasso, quien insistió en que lo hiciera. Poco tiempo después serían publicadas en el número especial de la revista Cahiers d’Art que Christian Zervos dedicara monográficamente al Guernica.

La primera fotografía de Dora Maar, única fechada, nos enseña la gran tela cubierta por una composición de siluetas abocetadas. Se trata de distribuir sobre la superficie del lienzo todas las figuras que previamente había trazado en papel. Desde el principio el pintor utiliza el blanco y el negro, que aportan un sutil elemento dramático a la composición. Poco a poco aparecen más nítidas las formas al cubrir de negro grandes zonas del fondo que, a su vez van unificando figuras y detalles. El disco solar que en un primer tiempo iluminaba la escena es sustituido por una lámpara encendida.

A los lados del mural, cuatro mujeres: la que sostiene a su hijo muerto, la mujer en llamas, la de la ventana con su potente brazo y la que huye con los brazos caídos. Arriba, a la izquierda, el toro se integra en la composición actuando de protector de la madre y con un rostro noble completamente humanizado, hasta tal punto que parece el del propio pintor. En cuanto al caballo, aúlla en un terrible alarido de dolor que queda todavía más marcado por la afilada lengua y las gotas que Picasso ha dejado chorrear entre sus dientes; los ollares también adoptan la forma de lágrimas. Al elevar la cabeza, que en un primer momento estaba volteada hacia abajo, el cuerpo del caballo queda más libre y puede verse con precisión la lanza que atraviesa su cuerpo. En el suelo yacen los cadáveres de un guerrero y, hasta un estado avanzado de la composición, de una mujer.

A medida que va ensayando sus formas en los bocetos, Picasso traslada sus ideas al mural y va transformando, definiendo y recolocando a sus personajes. También introduce pequeños toques de color a través de algunos collages que finalmente opta por suprimir. La composición adquiere la forma de un tríptico con dos franjas verticales a ambos lados y un triángulo en el centro con la lámpara como vértice superior y la mano abierta del guerrero y el pie de la mujer que corre como vértices inferiores. Los contrastes de luz y sombra, de blanco y negro y la enorme planitud de la pintura se van definiendo, dando más aspecto de mural a la obra y acercándola a las pinturas románicas.

En los estados finales, el artista traza una cuadrícula en el suelo; rellena con unas rayitas continuas el cuerpo del caballo y con unas rayas verticales la falda de la madre; acaba de colorear en negro y gris la zona que rodea la lámpara y dibuja una bombilla con todo el detalle de los filamentos. De esta forma incide en la ambigüedad de no saberse exactamente si la escena transcurre en el exterior o en el interior, de día o de noche. En el hueco vacío que queda entre las cabezas del toro y del caballo, traza unas líneas que conforman una mesa y, sobre ella, coloca un pájaro gritando.

Mediados de mayo. Picasso decide aportar al pabellón español una serie de esculturas. Se produce un primer pago de 50.000 francos como adelanto por su trabajo.
También por estas fechas Picasso realiza una de las pocas declaraciones comprometidas que hizo a lo largo de su vida, en la que habla del mural en el que se encuentra trabajando y en el que ha expresado “execración de la casta que ha hundido a España en un océano de dolor y de muerte”.

Pablo Picasso pintando el Guernica en el taller de la rué des Grands-Augustins. Fotografía de Dora Maar


Evolución del cuadro fotografiado por Dora Maar

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