Historia del Arte

Pablo Picasso: Historia del Guernica (II)

24 de mayo. Inauguración oficial de la Exposición Internacional de Artes y Técnicas en la Vida Moderna. El pabellón español y otros más continúan en obras.
28 de mayo. Picasso recibe un segundo pago del Gobierno de la República por 150.000 francos, que le son entregados por el comisario adjunto del pabellón, Max Aub. En total, por tanto, Picasso recibe 200.000 francos, cantidad considerable en aquel momento, ajustada a las cotizaciones de la época y que suponía un diez por ciento del coste total del pabellón.

7 de junio. Finalizado el Guernica, Picasso decide terminar las viñetas de Sueño y mentira de Franco que habían quedado vacías desde que lo comenzara en enero. Estos últimos grabados que realiza ahora son, evidentemente, derivaciones del Guernica: una mujer llorando, la madre con su hijo muerto saliendo de la casa en llamas, otra madre cubriendo a su hijo y una tercera gritando con dos hijos. Las dos láminas, junto con el facsímil del poema homónimo escrito por Picasso, serán vendidos dentro de una carpeta en el pabellón español.

11 de julio. En la víspera de la inauguración del pabellón, se coloca el Guernica definitivamente. Posiblemente ese mismo día se hace una inauguración privada para la prensa y para todos los trabajadores que habían participado en su construcción. El escritor Max Aub, agregado cultural y de propaganda de la embajada española en París y comisario adjunto del pabellón, pronuncia unas emocionadas palabras, que pueden considerarse como la primera interpretación crítica del Guernica.

12 de julio. Inauguración del pabellón español en la Exposición Universal. Diseñado por Luis Lacasa y José Luis Sert, va a convertirse en un edificio mítico en la historia de las exposiciones universales. Pese a ser uno de los más pequeños en el conjunto del certamen, atrae la atención del público por su desgarrada apariencia: realizado según los parámetros de la arquitectura racionalista, en colores blanco, negro, gris y rojo, con fotomontajes en las fachadas, su aspecto es de una gran modernidad. En el exterior, se exhiben las esculturas de Alberto Sánchez El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella’, de Julio González La Montserrat, y de Picasso Cabeza de mujer y Dama oferente, y dentro, presenta una brillante muestra de arte actual, con el Guernica como protagonista; tres esculturas de Picasso Busto de mujer y Cabeza de mujer con ojos saltones, realizadas en cemento expresamente para el pabellón, y Bañista, en bronce, propiedad del autor el Payés catalán en revolución de Miró, y la Fuente de Mercurio, de Alexander Calder, además de arte popular, informaciones sobre la realidad de España y documentos sobre la actualidad bélica.

A la inauguración asisten Picasso, Miró, Calder y otros artistas residentes en París como Vicente Huidobro o Juan Larrea. Se realiza una gran fiesta en el pabellón con actuación de grupos de bailes regionales y música popular y, por la noche, otra fiesta en la embajada de España.
A partir de este momento el Guernica quedaba expuesto a la consideración del público. No fueron pocos los problemas surgidos por su causa, ya que algunas autoridades del pabellón y miembros de la embajada consideraban el cuadro muy poco apropiado a las circunstancias que se vivían y preferían una obra de corte más realista.

No cabe duda de que la resonancia del Guernica y de la contribución de Picasso con las cinco esculturas presentadas fue enorme, al menos entre los círculos artísticos e intelectuales. Así, Christian Zervos dedicó un número completo de la revista Cahiers d’Art al cuadro que iba a convertirse en uno de los más famosos de la historia. El volumen reproducía la serie de fotografías realizadas por Dora Maar de las diferentes fases de la obra, gran parte de los bocetos y la escultura Dama oferente. Fue todo un homenaje a Picasso y contenía importantes artículos de firmas de prestigio, como el propio Zervos, Jean Cassou, Michel Leiris o José Bergamín.

25 de noviembre. Se clausura la Exposición Internacional, habiendo recibido treinta y tres millones de visitantes. Una gran parte de los pabellones permanecen sin desmontar, entre los que se encuentra el de España, a la espera de una posible ampliación de la Exposición.
19 de diciembre. El New York Times publica el llamamiento de Picasso, en su calidad de director del Museo del Prado, al Congreso de Artistas Americanos, en defensa del Gobierno de la República.

Pablo Picasso, Sueño y mentira de Franco, 1937: poema y grabados al aguafuerte.

El pabellón español en la Exposición Internacional de París.

Fachada posterior del pabellón, con la escultura de Picasso Dama oferente.

Las dos esculturas que Picasso realizó, en cemento, expresamente para el pabellón.

La Fuente de Mercurio, de Alexander Calder, y el Guernica en el pabellón, 1937.

Vista de la planta baja del pabellón, donde fue colgado el cuadro de Picasso.

Cubierta del número de Cahiers d’Art dedicado al Guernica.

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