Paul Klee: Ciudad italiana

La obra se inserta en la frenética e incesante búsqueda de nuevos modos de representar inéditas visiones del mundo que Klee sigue llevando a cabo tras su experiencia en la Bauhaus.

Con Ciudad italiana, de 1928, e Inacabado en el espacio, del año siguiente, el artista vuelve al espacio en tres dimensiones, muy estructurado a nivel geométrico.

Emergen, en fin, los aspectos relacionados con la geometría y la racionalidad en perjuicio de la figuración puramente fantástica, mientras que la disposición encajada en una serie compleja y entrelazada de planos volumétricos crea un juego de piezas cromáticas que recuerdan los resultados de las obras basadas en la división del plano pictórico en pequeños recuadros.

En medio de la época de la Bauhaus y especialmente en el paso de su dirección de manos de Walter Gropius a las de Hannes Meyer (abril de 1928), tras el traslado de la institución de Weimar a Dessau tres años antes, Klee reflexiona sobre la importancia de las artes aplicadas y la industrialización en el proceso de creación artística.

Diseño y artesanía rozan los procesos de génesis artística, obteniendo resultados sorprendentes que el propio artista no tarda en tratar de transmitir a sus alumnos.

historia de la pintura

Ciudad italiana, 1928.
Tinta y acuarela sobre papel, 33 x 23,4 cm.
Zentrum Paul Klee, Berna.

Vida y obra de Paul Klee