Paul Klee: Mono vestido

El aspecto lúdico del tema se agota en un deshojamiento de las formas que lo componen, determinando un ejemplo significativo de los resultados alcanzados por Klee en la descomposición de las formas orgánicas.

Éstas se abren, haciendo surgir una especie de rostro deformado, cuya característica principal es la pérdida de un auténtico centro compositivo.

Como un contenedor, la caja craneana parece abrirse, dejado a la vista el verde sucio del fondo. Las formas se compenetran y se «cortan» unas a otras, dando vida a una suerte de matrioshka, sin ninguna línea de continuidad.

A agravar el absurdo del conjunto contribuye la confusión creada por el color, indefinido y poco claro, caracterizado por una falta de uniformidad en la superficie cromática de cada forma.

El paso de las tonalidades más oscuras a las más claras es por tanto irregular y hace que el conjunto produzca una sensación de inacabado, de misterio, que aproxima la figura a un ser fantástico.

paul klee

Mono vestido, 1939.
Cola, acuarela y arcilla sobre papel sobre cartulina, 28 x 20 cm.
Paradero desconocido.

Vida y obra de Paul Klee