Paul Klee: Mujer maldiciendo

Desde siempre en equilibrio entre clasicismo e inédita modernidad, entre el gusto por lo deforme y la atención a las proporciones, la obra de Klee se muestra versátil y en continuo cambio.

En el mismo año, el artista es capaz de pasar de un estilo dinámico y «analítico» al clasicismo de las poses estatuarias. En el centro de los cambios repentinos se mantiene una invariable voluntad de experimentación, que sólo un continuo alternar de estilos y técnicas puede garantizar.

Con posterioridad al viaje a Italia de 1901, que duró seis meses y medio, y a su vuelta a dicho país en una segunda ocasión, la ascendencia de la tradición clásica italiana se deja sentir en la producción de Klee, el cual no tarda en plasmar sus reflexiones en textos teóricos en los que busca una estructuración y un método para su propio proceder artístico.

Esta acuarela muestra un cuerpo de medio busto en una actitud clasicista, con el busto de frente y el rostro de perfil. El contraste cromático es neto y sin transiciones: azul sobre fondo marrón. Recuerda en parte la estatuaria antigua, etrusca e itálica, en parte un arte más lejano en el tiempo, como la egipcia, y posee un valor casi escultórico por su capacidad de hacer emerger el cuerpo del fondo.

historia del arte

Mujer maldiciendo, 1939.
Temple, acuarela y lápiz sobre papel sobre cartulina, 32 x 23,9cm
Zentrum Paul Klee, Berna.

Vida y obra de Paul Klee