El Imperio romano: Cerámica vidriada al plomo

El grupo final de las cerámicas que hicieron los romanos, con el que los ceramistas tienen actualmente una conexión directa, es el de las cerámicas vidriadas al plomo. El vidriado al plomo fue descubierto y utilizado anteriormente por los egipcios y mesopotámicos, aunque su uso no se extendió nunca ampliamente. Prepararlo y cocerlo era técnicamente complicado, lo que probablemente se traducía en demasiadas roturas, y no parecía tan necesario para la forma de vida y el gusto corriente de los romanos.

Las cerámicas de brillo rojo se preparaban por inmersión de la vasija en el engobe y para las cerámicas se utilizaron métodos de producción similares. Con frecuencia se utilizó un vidriado de plomo verde sobre las vasijas hechas por distintos procedimientos.

Unas se hicieron en moldes con dibujos impresos, o figuras aplicadas. Otras se terminaban en el torno y se vidriaban. Vasijas así se hicieron por los ceramistas de la 12.a legión en Holt, Denbighshire. Hacia el 100 a.C. la técnica se practicó en Asia Menor, en Tarso y en Alejandría, en Egipto, sobre vasijas que a menudo no tenían asas, iguales a las que se hacían de metal.

La técnica viajó a través de Italia, donde fue poco utilizada, hasta el distrito de Allier de la Galia, en St. Remy-en-Rollat, Vichy. Posteriormente se extendió en Germania y fue establecida en Colonia, alrededor del 100 d.C.

Cuando se hundió el Imperio romano, gran parte de la tecnología introducida por los romanos decayó, excepto el vidriado al plomo de la cerámica de Bizancio, donde continuó usándose y formó la base de los posteriores desarrollos en Europa. No se conoce con certeza si el vidriado al plomo continuó o no utilizándose en Germania, o fue reintroducido en una fecha posterior.

La fayenza, desarrollada muy anteriormente por los egipcios y mesopotámicos, continuó haciéndose en Egipto, durante la ocupación romana, en formas más elaboradas. Se obtuvieron azules brillantes por la adición de pequeños porcentajes de cobre; más tarde se ampliaron los colores, incluyendo negro, rojo, verde, morado, amarillo y blanco.

Puesto que la pasta debía prepararse cuidadosamente y las primeras materias eran difíciles de trabajar, la cerámica de fayenza era muy cara de producir. Una pasta más fuerte y más modelable se introdujo más tarde por los ceramistas islámicos, quienes desarrollaron la técnica hasta su plenitud.
Bajo el Imperio romano, la producción de cerámica estaba bien organizada y el conocimiento técnico se introdujo en todo el Imperio.

Para producir cerámica en las cantidades requeridas por las ciudades en crecimiento y los grandes ejércitos, se desarrollaron técnicas de producción en masa que precedían muchos de los métodos de producción utilizados actualmente por las firmas industriales.

historia de la cerámica

Ánfora encontrada en Cerdeña. Vidriado y amarillo, cocida boca abajo. Romana siglo VII d.C. Alto 17.5 cm.(British Museum.)

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