Historia de la Cerámica

España

La cerámica más notable hecha en España antes de la conquista romana (218 a.C.) fue la realizada por los íberos, en el este de la Península. El comercio con los países mediterráneos trajo, entre otras mercancías, cerámicas decoradas griegas que los iberos intentaron copiar. Esto condujo al desarrollo, alrededor del 500 a.C., de un estilo pintado propio de los iberos. Se emplearon arcillas de color claro, que se cocían a amarillo o rojo, para hacer vasijas torneadas de paredes delgadas. Se produjeron copas, cántaros de base plana, cuencos con pie bajo y urnas. Su característica más notable fue la decoración pintada sobre las vasijas recubiertas con un engobe liso uniforme. Se utilizaron óxidos de hierro y manganeso, que al cocerse daban un color rojo vinoso. Los dibujos eran ricos y variados, empleándose figuras geométricas, así como dibujos estilizados de pájaros, peces, plantas y la figura humana.
Durante la ocupación del país por los romanos, éstos introdujeron su propio estilo de cerámica y sus métodos de manufactura, pero con la retirada de los romanos en el siglo v d.C. desaparecieron muchos de los perfeccionamientos tecnológicos.

 

Cerámica ibérica

Cerámica ibérica

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