El templo de techumbre curvilínea
Otra planta de la misma época se ve en Khajuraho (templos de Visvanatha, de Laksmana, etc.): sobre una terraza rectangular común están dispuestos al tresbolillo (pancayatana) el santuario en el centro y cuatro capillas en los ángulos. Dicho tipo traduce arquitectónicamente el tema tradicional de la residencia divina: el monte Meru, eje del Mundo, dotado de cinco cimas; tema que fue transmitido a los países del Sureste asiático donde dio lugar a grandiosas construcciones, entre las cuales la más notable es sin duda el templo de Angkor Vat, en el país Khmer (Camboya, primera mitad del siglo XII).
Si se examina ahora el propio sikhara, se puede dibujar su evolución en sus líneas principales. Durante el período antiguo (siglos VII-IX), está compuesto de cornisas superpuestas que dan al conjunto un aspecto estriado horizontalmente que se acentúa en el curso de la evolución; en los ángulos alternan, en una superposición vertical, cornisas adornadas con el motivo procedente del tema de la ventana decorativa (gavaksa, en tamil: kudü) y con el almohadón aplanado y acuchillado (amalaka).
Cada cara del techo está dividida verticalmente en tres segmentos (triratha), de los que el del centro, que forma saliente, recibe siempre una decoración más densa que los otros dos y en cuya base se abre a veces un gran kudu formando frontón. Se pueden citar como ejemplos de Pattadakal, en particular los de Jambhulinga y de Papanatha (siglo VIII).
Ello es así hasta los siglos IX-X aproximadamente, momento de transición durante el que el sikhara llega a ser cada vez más elevado y se adorna sobre todo con motivos decorativos (templo de Muktesvara en Bhubaneswar, siglo X); los segmentos verticales sobre cada cara de la techumbre pasan de ser tres a cinco (pancaratha).
El apogeo del sikhara se produjo en los siglos XI y XII; se caracteriza simultáneamente por su elevación mucho más atrevida y por la utilización decorativa, sobre el propio sikhara, de torres en reducción (anga sikhara), cuya disposición es variada según los tipos locales y según los siglos. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que el sikhara sin torres en reducción persiste paralelamente, al par que gana en altura (templo de Parsvanatha en Khajuraho, por ejemplo). Se pueden enumerar tres modos principales de ordenar los anga sikhara sobre el techo (lo que no excluye un mayor número de variantes); en uno de los casos, bien ilustrado por el templo del Lingaraja en Bhubaneswar, están colocados en el interior del ángulo de cada una de las divisiones intermedias y se superponen de forma continua, decreciendo desde la base de la techumbre hasta la cúspide.
Una segunda categoría de techumbre curvilínea de este tipo tiene una abundante representación; los anga sikhara están dispuestos sobre el saliente central de cada cara; de reducido número en un primer momento (uno, después dos y tres), alcanzan el número de cuatro en las realizaciones de más envergadura y algunos anga sikhara más pequeños los encuadran en la base de la techumbre. Varios templos de Khajuraho (principalmente el Khandariya Mahadeva) son los mejores ejemplos de esta categoría; el sikhara central es más esbelto que en la categoría precedente y los anga sikhara parecen subir, por su progresión ascendente, al asalto hacia la cúspide de la torre principal. Este procedimiento confiere un sorprendente dinamismo al conjunto.
La tercera categoría, que parece un poco más tardía (siglo XII y siguientes), utiliza las reducciones de edificios de forma más sistemática, llenando con sus siluetas, regularmente alineadas en varios registros superpuestos, los intervalos que hay entre los salientes de cada cara (por ejemplo, entre muchos otros, el templo de Nilakhantesvara en Udaypur, Gwalior).
Si bien el templo con sikhara se extendió bastante en todo el norte de la India en época medieval, también existieron otros tipos arquitectónicos. El ejemplo más notable es quizás el templo de Vimala en el Monte Abu (Rajputana), una de las más antiguas y completas muestras de la arquitectura jaina. De planta cruciforme, fue construido (1031) en mármol blanco sobre una plataforma igualmente cruciforme. El cuerpo central, coronado por una falsa cúpula típica, está rodeado por un claustro hipóstilo con cúpulas. El centro es octogonal y descansa sobre ocho pilares unidos entre sí por arcos dentados (que vemos también en otras partes, sobre todo en el templo de Surya, en Modhera, Estado de Baroda, del siglo XI, y que quizás hayan sido influidos por la arquitectura indomusulmana); una cúpula circular con un pinjante central y con radios en forma de personajes se despliega bajo la torre. Si bien el aspecto exterior de este edificio es relativamente sencillo, el recargamiento de esculturas sobre los pilares, los arcos y los techos es excesivo, e ilustra sin embargo un estilo típicamente medieval, cuyo gusto por el recargamiento volveremos a encontrar en ciertos estilos meridionales.
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