Los períodos Nara y Heian (1)

Los monjes budistas supieron en efecto aprovechar para su acción moralizante la debilidad de la emperatriz Shótoku por el hermoso monje Dokyo al que ella no sólo hizo ministro de la gobernación, sino que intentó renunciar al trono en su favor.

La reacción no se hizo esperar. Comenzó una reforma a ultranza que coincidió precisamente con la infiltración, procedente de China, del budismo esotérico o tántrico.

Como muestras arquitectónicas hay que destacar el monasterio de Tóji (796) construido junto a la puerta de Rashómon en Kyoto, y el Kyo-to Gosho o Palacio Imperial reconstruido con sumo cuidado modernamente.

Pero muchos monasterios, protegidos y fomentados por el nuevo estado teocrático, se construyeron en la montaña, en recónditos lugares del bosque, para escapar a las tentaciones mundanas y hallar la calma propicia a la reflexión.

En pintura desaparece la influencia T’ang dando lugar a una técnica y temática típicamente japonesas, el Yamato-e, que expresan las emociones del amor y de la soledad (-e quiere decir pintura y Yamato es el nombre antiguo de Japón).

En los primeros años del siglo XI una serie de damas cultivadas e inteligentes dirigen la vida cultural dedicándose a ilustres actividades literarias; como Murasaki, autora de la Historia de Genji o como Sei Shónagon, autora del Libro de la almohada.

A medida que avanza el período Heian, el poder del clan reinante de los Fujiwara pierde vigor y aparecen en cambio otras poderosas familias en provincias. En esta descentralización paulatina destaca Itsukushima, en las inmediaciones de Hiroshima, con su templo y su torii (1170) enclavado en pleno mar.

historia del arte

Retrato del monje Ganjin o Chien-chen (Templo de Toshodai-ji, Nara). Obra posiblemente realizada después de la muerte de este ilustre monje, ciego cuando contaba setenta y siete años, que se debe sin duda a un escultor muy allegado a él. La imagen severa y realista que lo representa sentado como el Buda, refleja toda la legendaria serenidad y la riqueza de la vida interior de una de las personalidades más vigorosas y veneradas del budismo nipón.

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