Los «Nuevos Salvajes» alemanes

En Alemania, la pintura realizada durante la década de 1980 fue rápidamente asimilada como bloque por críticos e instituciones, de manera que se presentó ante el público como un cuerpo artístico dotado de ideología y de un nombre específico: Los Nuevos Salvajes.

El regreso de la pintura figurativa alemana fue una respuesta contundente y diferenciadora frente a los valores impuestos por la abstracción estadounidense, y muestra el deseo de recuperar la identidad cultural de esta nación, tan rica en pintura figurativa durante el siglo XIX y en los primeros años del siglo XX.

En 1967, Joseph Beuys fundó el Partido de los Estudiantes Alemanes, donde se agruparon artistas contestatarios que realizaron acciones efímeras, performances y happenings, y aquí se fue gestando lo que en un futuro sería la ideología de los «Nuevos Salvajes», sirviéndose de las reflexiones conceptuales, experimentales y lingüísticas para desarrollarse y nacer: el acto de pintar sería la gran metáfora de la crítica social realizada por el grupo de Beuys.

Los pintores alemanes rechazan las ligaduras del intelecto, de la razón y del concepto, para aproximarse a los instintos primarios y a la definición de los modos de vida privados y las subculturas que coexisten bajo el estímulo de la gran ciudad.

Sustituyen la idea romántica de una naturaleza inconsciente por la de una sociedad de consumo capitalista igualmente inconsciente. El tema de la realidad social alemana se expresa bajo diferentes enfoques: A. R. Penk (Dresde, 1939), nacido y educado en la Alemania socialista, muestra el desgarro del hombre frente a dos ideologías a las que considera igualmente falsas, mediante un lenguaje esquemático que describe figuras emblemáticas de nuestra sociedad.

En Sigmar Polke (Oels, Baja Silesia, 1941), este tema se ciñe a la idea de crítica al consumismo mediante un cinismo que intenta desenmascarar los mecanismos seductores del consumo. Para Jiri Georg Dokoupil (Krnov, 1954), la perversión social queda expresada mediante imágenes acidas de falsa ingenuidad que, como en el caso de Schnabel, no presentan ninguna intención de afirmar una identidad.

Georg Baselitz (Sajonia, 1938) fue presentado en el Pabellón alemán de la Bienal de Venecia en 1980, y sus series de personajes invertidos se convertirían en uno de los símbolos del nuevo espíritu pictórico. Uno de los artistas que han sabido desarrollar una estructura pictórica más compleja es Anselm Kiefer (Donaveschingen, 1945), que ofrece al público obras épicas y dramáticas que retoman la mitología germana, y que encierran múltiples lecturas metafóricas y simbólicas.

historia del arte

Anselm Kiefer: Walhalla

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