Historia del Arte

Lucas Cranach, el pintor de la Reforma

El retrato de su padre que Lucas Cranach el Joven pintó probablemente el año 1550 (Uffizi, Florencia), presenta al maestro como un robusto y probo anciano de setenta y siete años que contempla al espectador con rostro grave y altivo, sereno y penetrante. Se trato de una imagen de gran intensidad en la que se ve a un Lucas Cranach el Viejo que tenía entonces tras él una vida fecunda y colmada, transcurrida en una época agitada por la Guerra de los Campesinos, la Reforma y las luchas de la Contrarreforma. Por tanto, este retrato es, de alguna forma, una imagen de ese fundamental periodo de cambio que se está produciendo en buena parte de Europa.

En el ambiente artístico se operaba entonces el cambio de mentalidad que, renunciando a los ideales del Renacimiento alemán, asimilaba las nuevas tendencias manieristas internacionales. A su muerte, Cranach el Viejo dejó una obra muy variada: pinturas, retratos, temas religiosos y mitológicos y cuadros de género, además de grabados en madera y cobre y una serie de dibujos. Pintor de la corte de tres príncipes sajones y fundador de la escuela sajona de pintura, poseyó un gran taller, fue miembro del Consejo de su ciudad y burgomaestre, personaje muy influyente y amigo de Lutero. Es, por lo tanto, el pintor alemán de la época de la Reforma.

Lucas Cranach nació en Kronach, pequeña población que se encuentra situada a 25 Km. al este de Coburgo (Alta Franconia), en octubre del año 1472, un año después de que naciera Durero. Su padre era pintor. Desgraciadamente, las noticias sobre su juventud son muy escasas por lo que poco podemos añadir al dato de que tomó el nombre de su ciudad natal, en la grafía usual de la época, aunque, por otro lado, tampoco ha sido posible aclarar si su verdadero apellido era “Sunder”, “Müller” o “Maler”.

Su padre, de quien no ha llegado ninguna obra y que fue asimismo su maestro, se llamaba “Hans Maler” (en alemán, Moler significa pintor), pero se pudo dar el caso de que éste hubiera adoptado como apellido el determinativo del oficio. Lo que sí que parece bien establecido es que entre los años 1495 y 1498 trabajó en Kronach y comarcas vecinas, aunque sus viajes de estudios le llevaron a la Alemania meridional. Hacia 1500-1502 se trasladó a Viena, después de haber estado probablemente en Nüremberg, Regensburg y Passau.

En todo caso, a juzgar por sus grabados realizados en Viena para el impresor Winterburger, conocía la obra coetánea de Durero, la cual le interesó e influyó sobre él en gran medida. De este modo, exceptuando sus realizaciones artísticas, no existe ningún documento que testimonie la presencia de Lucas Cranach en Viena durante el período de 1500 a 1504. Hasta 1502 no se tiene la primera fecha segura de una obra suya; en 1504 firma por primera vez con el monograma LC, y en 1505 aparece su nombre en documentos oficiales. Un relato del Maestro Gunderam sobre Cranach, aparecido en 1556 con ocasión de colocar las agujas de la torre de la iglesia de la ciudad de Wittenberg, prescinde de su época juvenil.

Pero estos años que pasa el joven Cranach en la capital de Austria habrían de resultar muy decisivos en la posterior evolución de su arte y de su obra. Así, la época vienesa significa un corte muy significativo en el arte de Lucas Cranach, una novedad y evolución tales, que no ha sido posible descubrir sus obras de juventud haciendo un estudio crítico de su estilo. Es como si se tratase de un maestro de unos treinta años que ya aparece en la historia con obras capitales realizadas en Viena.

Se considera a Lucas Cranach como uno de los iniciadores de la llamada “Escuela del Danubio”, corriente pictórica del Renacimiento caracterizada por una nueva visión del mundo que intenta expresar la grandeza del paisaje mediante la forma y el color, integrar la visión de las figuras en el paisaje y describir el conjunto con un patetismo exaltado o un lirismo de leyenda. Este estilo tuvo un importante desarrollo y halla sus exponentes cimeros y su perfección en artistas como Albrecht Altdorfer, de Ratisbona (Regensburg en alemán), y Wolf Huber, de Passau.
pintura del renacimiento
El pintor Lucas Cranach el Viejo, por Lucas Cranach el Joven (Galleria degli Uffizi, Florencia). De los dos hijos de Cranach el Viejo, sólo Lucas llegó a distinguirse como pintor, ayudándole en su taller en los últimos años de su vida. Mejor retratista y miniaturista que su padre, se le ha atribuido con el tiempo la autoría de muchos cuadros que en un primer momento se creyeron de Cranach el Viejo, como fue el caso de la obra La fuente y la juventud. Sin embargo, el pintor siempre fue muy dependiente de la fama y la técnica de su padre, como pone de manifiesto el respetuoso y duro retrato que le hizo tres años antes de su muerte. Cranach el Joven acabaría anclando su paleta a los encargos de los reformistas, limitando demasiado pronto su proyección internacional.

Sigue leyendo >>>