Paul Klee: Idilio suburbano

A mitad de camino entre la técnica del cuadriculado -aquí de aspecto tosco y descuidado- y la utilización de los enrejados modulares (sólo aparentemente ocultos) compuestos de signos y montajes repetidos de pseudo-objetos como escaleras y árboles, esta pintura encierra en sí un misterio y una indescifrabilidad particular.

Aumenta el misterio la apariencia de descuido motivada por la técnica pictórica utilizada ya desde la elección misma de los colores.

El ocre, en sus diversas tonalidades, y la variación de los tostados se mezclan y alternan dejando transparentar apenas el mundo subyacente -indicado por el título como si fuese una ciudad- de una aglomeración de símbolos que halla su referencia, una vez más, en la naturaleza y de manera especial en la botánica.

La intención del artista es representar una potencial totalidad de la naturaleza, que une, en una trayectoria de perenne interpenetración, dos aspectos fundamentales: vida interior y apariencia de lo visible, fondo y figura.

historia de la pintura

Idilio suburbano, 1926.
Óleo y grabado sobre primera mano al óleo sobre estuco y arena sobre placa de yeso, 42,5 x 39,5 cm.
Basilea, Kunstmuseum, Offentliche Kunstsammlung Basel.

Vida y obra de Paul Klee