Paul Klee: Paisaje con niño

La experimentación pictórica sobre el tema del paisaje por parte de Klee es variada y compleja y ofrece una serie de resultados increíblemente diferentes entre sí.

Entre 1920 y 1923, el artista realiza una serie de paisajes en su mayoría en blanco y negro en los que opta por una visión del conjunto semejante a maquetas a escala, cuyos elementos se ven casi en sección, minuciosos por su formato y composición (habitualmente el artista dispone las figuras en una línea serpentina, casi siempre de corte horizontal). Estos tipos de paisaje muestran variedades inéditas de puntos de vista, constituyendo de hecho nuevos modelos tipográficos.

A ellos se oponen, por su horror vacui y su vivo gusto cromático, composiciones como este Paisaje con niño.

Las referencias al universo fantástico de la infancia y los elementos de actividades lúdicas como los juguetes no son raros en la obra de Klee de los años veinte.

El artista reconstruye en el pequeño espacio del cuadro una visión del mundo personal y fantástica, con el sujeto por excelencia en su centro: el niño, aquí retratado abajo a la derecha.

historia de la pintura

Paisaje con niño, 1923.
Óleo sobre cartón, 28,7 x 41,5 cm.
Grenoble, Musée de Grenoble.

Vida y obra de Paul Klee