Historia del Arte

Catedral de Lérida: El proceso constructivo

Aunque las coincidencias con la seo de Tarragona son muchas (la planta de cruz latina con tres naves, la estructura del transepto y la cabecera…), tampoco faltan las diferencias producto de la distinta cronología de ambos edificios. Como ha señalado Barral, el rápido avance de las obras en Lérida propició la mayor homogeneidad de su fábrica, especialmente visible en los perfiles de las bóvedas.

Tras la reconquista cristiana en 1149 se procedió a la restauración de la sede episcopal. Este factor y la carta puebla otorgada un año después por los condes de Barcelona y Urgel, propiciarán de forma decisiva el afianzamiento y desarrollo de la urbe.

En un primer momento se instituye el cabildo sujeto a la regla de San Agustín y, una vez acondicionada la antigua mezquita al culto cristiano, se consagra solemnemente bajo la advocación de Santa María in Sede o Santa María L’Antigua. A finales de siglo, sin embargo, se hace preciso sustituir el vetusto templo islámico por una basílica cristiana que, además de adecuarse a las crecientes necesidades religiosas de la populosa ciudad, proclame su pujanza.

Parece probable que la compra de solares en los aledaños de la mezquita tuviese por objeto la construcción del conjunto catedralicio. También, en un documento de 1193 se menciona a un tal Pedro Coma, vecino de Lérida desde 1180 y presunto responsable de las trazas de la nueva fábrica. No obstante, hasta 1203 no se coloca la primera piedra, según indica una lápida encastrada en el crucero; de su contenido el profesor Bango nos ofrece la siguiente transcripción:

En el año del Señor de 1203, a día primero de agosto, bajo el pontificado del Papa Inocencio III y presidiendo esta iglesia Gombaldo, el ínclito rey Pedro II y el conde de Urgel Ermengol pusieron la primera piedra de esta fábrica, siendo obrero Berengario Obicio y Pedro de Cumba… fabriquero.

A partir de entonces los trabajos progresan con tal rapidez que, en 1215, ya estaría terminada la cabecera y el crucero, pues esa fecha se cita en la leyenda que corona la Puerta de la Anunciata, abierta en el brazo meridional del transepto.

La consagración solemne de la basílica tuvo lugar en 1278, según indica una lauda conmemorativa. Los investigadores estiman que al frente de esta última etapa estaría Pedro de Pennafreita, designado magister operis huius ecclesiae en una lápida funeraria del claustro.

Este escalonamiento de fechas explica la convivencia de dos estilos en el edifico: si Pedro Coma inicia las obras bajo los presupuestos estéticos del románico (sobre todo visibles en la cabecera y el crucero), Pedro de Pennafreita las concluirá ya con las formas propias del gótico (muy claras en el cimborrio; el claustro, terminado en el siglo XIV; y la torre, ya del primer cuarto del XV).
La catedral sufrió graves daños durante la Guerra de Sucesión, cuando se utilizó como cuartel. En la restauración del siglo pasado se suprimieron los añadidos modernos para devolverle su primitiva fisonomía medieval.

Volver a Catedrales románicas en España